Y como siempre, música, arte
lunes, 22 de agosto de 2011
¿Cuál es el objetivo? Hacer arte. Hacer arte y marcar la diferencia en cada jodida cosa que hacemos, en cada gesto, en cada costumbre. Crear, ser diferentes, estar donde nadie más ha estado, deleitarnos con lo más ínfimo, sonreír al verte, amar. Es el objetivo, por lo menos es el mío.
sábado, 23 de julio de 2011
Soliloquio tarantinesco
- Hubo un día en el que todo era diferente, en el que eras alguien. Sí, estabas en el camino y lo sabías, confiabas en el suelo que pisaban tus caros zapatos. En ese momento era yo el que no era nadie, y verte caminar me iluminaba, me guiaba.
- ...
- En cambio ahora... Ahora estás fuera de la vía, amigo. En parte nunca fuiste ortodoxo, siempre ibas un poco entre a medio gas y en la cuneta. Pero hubo un día en que casi lo tenías todo hecho, y lo sabes. En cambio decidiste que no, que no estaba bien. Lo decidiste, o lo entendiste. O te lo hicieron entender.
- ...
- En realidad eso es lo que menos importa. Por eso hoy estoy triste, por eso hoy me pregunto si lo que elegiste era correcto. Por eso hoy me miro y pienso si eres tú el que se ha equivocado o soy yo, un tipo demasiado iluso que piensa que aún se puede creer en lo que sientes por encima de lo que nos imponen, del simple deber. Lo siento pero no me vale, recodaré como en un funeral, tú funeral, que hubo un día en el que no te engañabas.
PD: puro ejercicio de narrativa. La verdad que escribir un pequeño guión se ha convertido en una pequeña meta para mí, a ver si consigo poner en orden ideas, que suele ser mi punto débil
lunes, 27 de junio de 2011
lunes, 13 de junio de 2011
Vuelo
Momentos desde la lejanía, esa desde la que hace falta entornar los ojos para ver. El paisaje es árido, teñido por el rojizo de la tierra cuarteada. Vagos arbustos, prácticamente deshojados se dejan ver alejados, como si en otra vida hubiesen sido parte de un camino que ahora ya ni se intuye. Una figura se acerca, sus pies pisan el barro ahora seco y la tierra se resquebraja bajo sus pasos, creando polvo y cediendo vagamente.
En su espalda quedan los resquicios de un tatuaje majestuoso: un precioso y enorme águila negra. Pero en parte sólo es posible intuirlo. El ave ya no estaba definido, la tinta se ha corrido hasta prácticamente desaparecer. Él lo sentía, la tinta había desaparecido de su piel pero no de su cuerpo, la tinta no tenía a donde ir, sólo podía caminar hacia adentro.
En ese momento, un destello en el cielo produjo un fogonazo de algo que no era luz, un rayo de negrura. Y apareció. El águila apareció, como ya lo había echo antes en miles de ocasiones. Ahora estaba ahí, delante, y lo miró con severidad.
La lanza, aquella que en otros momentos había servido de tanto, se desplazó, pero no para atacar al animal. El ala aún vagamente tatuada que asomaba por el hombro movió el brazo cual marionetista, y ofreció aquel arma majestuosa. Y ahí, encima de la polvorienta tierra, el arma descansó, creando una linea que los separó a los dos.
Con un vigoroso movimiento, las enormes extremidades del ave se extendieron tapando el sol, y de un batir se perdió en la inmensidad del cielo. Y el arma, de la misma forma, se hundió en la tierra, dejando su forma impresa en el suelo. Al igual que aquel tatuaje, que ya jamás se iría.
En su espalda quedan los resquicios de un tatuaje majestuoso: un precioso y enorme águila negra. Pero en parte sólo es posible intuirlo. El ave ya no estaba definido, la tinta se ha corrido hasta prácticamente desaparecer. Él lo sentía, la tinta había desaparecido de su piel pero no de su cuerpo, la tinta no tenía a donde ir, sólo podía caminar hacia adentro.
En ese momento, un destello en el cielo produjo un fogonazo de algo que no era luz, un rayo de negrura. Y apareció. El águila apareció, como ya lo había echo antes en miles de ocasiones. Ahora estaba ahí, delante, y lo miró con severidad.
La lanza, aquella que en otros momentos había servido de tanto, se desplazó, pero no para atacar al animal. El ala aún vagamente tatuada que asomaba por el hombro movió el brazo cual marionetista, y ofreció aquel arma majestuosa. Y ahí, encima de la polvorienta tierra, el arma descansó, creando una linea que los separó a los dos.
Con un vigoroso movimiento, las enormes extremidades del ave se extendieron tapando el sol, y de un batir se perdió en la inmensidad del cielo. Y el arma, de la misma forma, se hundió en la tierra, dejando su forma impresa en el suelo. Al igual que aquel tatuaje, que ya jamás se iría.
martes, 24 de mayo de 2011
Pluvius Aestivus
Digo no. Lo digo, lo sé, me pesa, no quiero explicarme. Miro el reloj y se ríe de mí, por lo seguro que está de que la energía acabará yéndose irremediablemente, pero no hay quien se lleve esa extraña sensación de saber si estoy haciendo del todo lo correcto.
Pero al final todo es como algo que no se acaba, es como intentar componer la imagen perfecta, es como buscar unas gafas de sol que en realidad no existen, que habría que crear de cero para estar contento con ellas. La realidad es que soy un indeciso, la realidad es que empapado no pienso mejor, pero al menos el agua que se desliza por mi cara, que cae desde mi barbilla, cae y alimenta otra parte de mí: la que no soy yo.
Por que llover siempre llueve, porque hasta en verano llueve.
Welcome Back: la vida sigue.
Pero al final todo es como algo que no se acaba, es como intentar componer la imagen perfecta, es como buscar unas gafas de sol que en realidad no existen, que habría que crear de cero para estar contento con ellas. La realidad es que soy un indeciso, la realidad es que empapado no pienso mejor, pero al menos el agua que se desliza por mi cara, que cae desde mi barbilla, cae y alimenta otra parte de mí: la que no soy yo.
Por que llover siempre llueve, porque hasta en verano llueve.
Welcome Back: la vida sigue.
martes, 17 de mayo de 2011
domingo, 8 de mayo de 2011
Filosofía
Disfrutar cualquier experiencia
Aprender a usar esas experiencias para enriquecerte
Reír, lo más que se pueda
Rodearte de gente
Disfrutar con y de ellos
Apreciar y adorar el arte, todo él
Moverte, y hacer que tu cerebro no se pare
Aprender a saber que una cosa nunca quita la otra
Aprovechar todos los momentos que puedas, no se van a repetir
Y, lo más importante, música. Música a todas horas ^^
Recupero el tema de una entrada de este blog que nunca salió a la luz, me apetece hacer algo más rápido, más visceral, más por poner por escrito las máximas que estoy usando ahora mismo en mi vida. ¿Están de acuerdo? ¿Falta algo? ¡Hasta pronto!
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